| Siento el aliento del verdugo
|
| De mi abuelo aquel anochecer
|
| Continúa pisando su tumba
|
| Y los niños educa también
|
| Mentes rancias asesinas
|
| Con el peso de la insensatez
|
| Ohh no es un sueño más
|
| Somos hijos del desprecio
|
| De la incultura que pretendéis
|
| Que mi vida sea el precio
|
| Por las muertes que dejáis
|
| Sólo hay un sitio para el silencio
|
| Que la vida no puede acoger
|
| Ohh quedan muchos más
|
| Ohh y los que vendrán
|
| Ya no estamos todos para pensar
|
| Ya no estamos todos pá descubrir
|
| Ya no estamos todos para soñar
|
| Ya no estamos todos para morir
|
| Sólo vivir contracorriente, pero la meta
|
| A compartir
|
| Cada uno indiferente, y cuántos muertos
|
| Por descubrir
|
| Comunistas de otro siglo
|
| Socialismo de putrefacción
|
| Pasotismo complaciente
|
| Los antitodo van de guay
|
| Mira abuelo, yo te quise
|
| Pero no sé si tú me querrás
|
| Ohh esto no es el final
|
| Ohh sólo una batalla más
|
| Ya no estamos todos para pensar
|
| Ya no estamos todos pá descubrir
|
| Ya no estamos todos para soñar
|
| Ya no estamos todos para morir
|
| Solo vivir contracorriente, pero la meta
|
| A compartir
|
| Cada uno indiferente, y cuántos muertos
|
| Por descubrir
|
| Ohh no es sólo decepción
|
| Ohh ni claudicación
|
| Ohh no es inmolación
|
| Ohh es sólo una canción
|
| Ya no estamos todos para pensar
|
| Ya no estamos todos pá descubrir
|
| Ya no estamos todos para soñar
|
| Ya no estamos todos para morir |