| No vengas con sermones ni alabanzas
|
| Ni vuelvas a decir lo que ya sé
|
| Trae tus aretes de mudanza
|
| Y el vestido aquel que siempre te quité
|
| Te invito a que me invites esta noche
|
| Al pecado que jamás yo te invité
|
| Te invito a que te abstengas de reproches
|
| Si todos mis defectos ya los sé
|
| Hay amores como el tuyo
|
| Que duelen cuando están o si se van
|
| Hay amores sin orgullo
|
| Que viven de perder la dignidad
|
| Tu vida me sirvió para morirme
|
| La muerte me enseñó que hay que vivir
|
| No arregles lo que no se descompuso
|
| Que nadie aquí está listo pa' cambiar
|
| Amores que se gastan con el uso
|
| Merecen libertad y descansar
|
| No pidas que te diga lo que sabes
|
| Ni quieras saber lo que no sé
|
| De todo lo demás tienes las llaves
|
| Y si hace falta algo lo olvidé
|
| Hay amores como el tuyo
|
| Que duelen cuando están o si se van
|
| Hay amores sin orgullo
|
| Que viven de perder la dignidad
|
| Hay amores, hay amores…
|
| Hay amores sin orgullo
|
| Que viven de perder la dignidad…
|
| Tu vida me sirvió para morirme
|
| La muerte me enseñó que hay que vivir |