| Siempre elegante se le vio al muchacho
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| No perdió el estilo ni estando encerrado
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| Se le notaba que estaba enojado
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| Su mirada firme lo habían traicionado
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| Los que una ves comieron de su mano
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| La vida sigue esto aquí no acaba
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| Porque también ganare esta batalla
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| Padre querido tu sigue adelante
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| Cuida a mis hijos y a toda mi sangre
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| Y madre yo a ti ya quisiera abrazarte
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| Disque del gobierno y eran de mi gente
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| De agentes de la dea yo fui su jefe
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| Les quite el hambre por muchos años
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| Y aunque estaban llenos me traicionaron
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| Pero también pagaran su pecado
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| Hay le va para toda mi gente de puritito
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| Culiacán Sinaloa y que siga la mata dando plebes
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| Me duele mucho estar encerrado
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| Pero mas me duele no estar a tu lado
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| A ti Vicentito de veras te extraño
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| Y allá desde el cielo tu me estas cuidando
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| Y aunque ya no estés hijo yo te amo
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| Siempre desde niño admire a mi padre
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| Por ser tan humilde también respetable
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| Hermanos queridos cuiden siempre al viejo
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| Abrásenlo mucho por que yo no puedo
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| Y siempre recuerden lo mucho que los quiero
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| Rancho en Puerto Rico en mi yo te llevo
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| También El Salado pronto nos veremos
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| Y a toda mi gente ténganlo presente
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| Que Dios los bendiga y los cuide siempre
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| Reciban de aquí saludos de Vicente |