| Nadie sabe… nadie sabe
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| Aunque todos lo quieren saber…
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| Ni la clave, ni la llave
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| De mi cuándo, ni cómo y por qué
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| Me gusta ser libre lo mismo que el viento
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| Que mueve el olivo y riza la mar…
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| Tenderme a la sombra de mi pensamiento
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| Y luego de noche ponerme a cantar
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| Un clavel…
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| Un rojo, rojo clavel
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| Un clavel
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| A la orilla de mi boca
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| Cuidé yo como una loca
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| Poniendo mi vida en él
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| Y el clavel…
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| Al verte, cariño mío
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| Se ha puesto tan encendío
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| Que está quemando mi piel
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| Que está quemando…
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| Que está quemando mi piel
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| Negro pelo… negro pelo…
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| Que trasmina a menta y limón…
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| Negros ojos, negros celos
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| Primo hermano de mi corazón
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| Me importa tres pitos que diga la gente
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| Que voy y que vengo por el arenal
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| Y tengo gastadas las losas del puente
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| De tanto cruzarlo por la madrugá
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| Un clavel…
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| Un rojo, rojo clavel
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| Un clavel
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| A la orilla de mi boca
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| Cuidé yo como una loca
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| Poniendo mi vida en él
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| Y el clavel…
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| Al verte, cariño mío
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| Se ha puesto tan encendío
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| Que está quemando mi piel
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| Que está quemando…
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| Que está quemando mi piel |