| Quítame estas esposas, Dios mío |
| Pues mi delito fue, el no haberla visto antes |
| Y ese delito, aquí en la tierra, se castiga |
| De manera dolorosa y terminante. |
| Quítame estas esposas, te lo ruego |
| Son las que por mi error me colocó la vida |
| Y fue ese error el punto de partida |
| De una cadena de suplicios y de heridas. |
| Años de simular felicidad, fingiendo |
| Junto a aquella que tuve a mi lado |
| La que no puedo acusar de malas artes |
| Pues intentó lo que pudo, con pobres resultados. |
| El día en que la vi, el día en que te vi, el amor llenó mi alma |
| Dándole sentido a mi vida ya jugada |
| Y sin querer cometí el delito de quererte |
| Y la sentencia fue, que mi alma fuera condenada. |
| Quítame las esposas, mi Dios te lo suplico |
| Mira mi carne desgarrada y falleciente |
| Quítame las esposas Señor, sólo tu puedes |
| Déjame abrazarla para siempre. |