| Por la mañana yo me levanto
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| Y voy corriendo desde mi cama
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| Para poder ver a esa chiquilla
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| Por mi ventana
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| Porque yo llevo to el dia sufriendo
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| Y es que la quiero con toda el alma
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| Y la persigo en mis pensamientos
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| De madrugada
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| Tengo una cosa que me arde dentro
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| Que no me deja pensar en nada
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| Ay que no sea de esa chiquilla
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| Y de su mirada
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| ¡Y yo la miro!
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| Y ella no, me dice nada
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| Pero sus dos ojos negros
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| Se me clavan como espadas
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| Pero sus dos ojos negros
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| Se me clavan como espadas
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| ¡¡Ay chiquilla!
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| Ese silencio que me desvive
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| Me dice cosas que son tan claras
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| Que yo no puedo, no puedo, no puedo, dejar de mirarla
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| Y yo le tengo que decir pronto
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| Que estoy loquito de amor por ella
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| Y que sus ojos llevan el fuego
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| De alguna estrella
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| Que las palabras se quedan cortas
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| Para decir todo lo que siento
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| Pues mi chiquilla es lo más bonito
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| Del firmamento
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| (Estribillo)
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| ¡Y yo la miro!
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| Y ella no, me dice nada
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| Pero sus dos ojos negros
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| Se me clavan como espadas
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| Pero sus dos ojos negros
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| Se me clavan como espadas
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| ¡Y yo la quiero!
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| Como el sol a la mañana
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| Como los rayos de luz
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| A mi ventana
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| Yo la quiero
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| Como los rayos de luz
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| A mi ventana
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| ¡¡Ay chiquilla! |