| Tomate un respiro, y pon en la balanza
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| el corazon en frio.
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| Guardame un abrazo, en tus pupilas
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| para no perderte el paso.
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| Dale la vuelta al sol
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| Y mientras tanto, hablame con tu silencio
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| y reemplazame en tus celos,
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| sacrificame en tu almohada y en tu piel
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| Y mientras tanto, equivocate en tu duda
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| y en tu cama ponle cura a tus instintos
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| y a tu voz ponle mi nombre
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| que murmuras, y se esconde.
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| Tomate un tiempo mi amor
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| que yo vivire esperando, mientras tanto
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| Tomate un respiro,
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| deja que nuestras piedras se las lleve el rio
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| Guardame un atajo,
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| si vas en precipicio no mires abajo
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| Dale la vuelta en sol
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| Y mis lamentos se confundan con tus risas
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| pues tu amor no tiene prisa
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| si te encuentro en plena calle
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| imagina que no existo
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| que soy nueva en tu vereda
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| que si pasas esa prueba
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| no habra pena que nos calle
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| Y mientras tanto, hablame con tu silencio
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| y reemplazame en tus celos,
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| sacrificame en tu almohada y en tu piel
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| Y mientras tanto, equivocate en tu duda
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| y en tu cama ponle cura a tus instintos
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| y a tu voz ponle mi nombre
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| que murmuras, y se esconde.
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| Tomate un tiempo mi amor
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| que yo vivire esperando, mientras tanto |