| No sé como llegó tan lejos
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| Lo que comenzó como un juego
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| De fijar mis ojos en las curvas
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| De tus labios
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| Admiraba tu belleza
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| Y sin querer crucé al otro lado
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| De besarte aunque no debiera
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| Qué pecado
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| Y aunque traté de alejarme ya era tarde
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| Se me salió de las manos
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| Y ahora Todo me recuerda a ti
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| Toda idea desemboca en ti
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| Y no hay verso que me salga
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| Que no rime con tu nombre
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| Y ahora paso todas las mañanas
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| No queriendo salir de la cama
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| Porque afuera y en la calle
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| Me fijo en los detalles… tontos
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| Todo me recuerda a ti
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| Ahora ni en las noches duermo
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| Imaginando el calor de cuerpo
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| Y tus piernas suaves enredadas en las mías
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| Por más que yo intente pensar en otras cosas
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| Viene el deseo y me arropa
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| Y ahora todo me recuerda a ti
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| Toda idea desemboca en ti
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| Y no hay verso que me salga
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| Que no rime con tu nombre
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| Y ahora paso todas las mañanas
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| No queriendo salir de la cama
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| Porque afuera y en la calle
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| Me fijo en los detalles… tontos
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| Todo me recuerda a ti
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| No hay nota que yo toque
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| Verso que yo escriba, no
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| Que no me haga pensar más en ti
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| No hay escape de esta dulce obsesión
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| Y ahora todo me recuerda a ti, todo
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| Me rima con tu nombre, tu nombre
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| Y ahora paso todas las mañanas
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| No queriendo salir de la cama
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| Porque afuera y en la calle
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| Me fijo en los detalles… tontos
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| Todo me recuerda a ti |