| No sé por qué me siento aquí, ya ves
|
| En el banquillo de los acusados
|
| Mi crimen fue reconocer no querer ser
|
| Aquello que me dibujabas
|
| Y me machacas con ideas absurdas
|
| Y te obsesionas con que no te supe ver
|
| Que no me deje
|
| Que no te deje
|
| Por una vez aprendí que no pintabas nada aquí en mi vida
|
| Y me escapé dejando atrás nostalgias y mentiras
|
| Salté salté, a un vacio donde sigo estando en pie
|
| Salté, dándome cuenta. |
| No más candados cuestión de piel
|
| Pasaron años y aun ahora contaminas
|
| Con el rencor de quien no lo supo entender
|
| Me da pereza tomarme un café contigo
|
| ¡Joder! |
| después de ti mil veces yo me enamoré
|
| Por una vez aprendí que no pintabas nada aquí en mi vida
|
| Y me escapé dejando atrás nostalgias y mentiras
|
| Salté salté, a un vacio donde sigo estando en pie
|
| Salté, dándome cuenta. |
| No más candados
|
| Por una vez aprendí que no pintabas nada aquí en mi vida
|
| Y me escapé dejando atrás nostalgias y mentiras
|
| Salté, salté, aun vacio donde sigo estando en pie
|
| Salté, dándome cuenta. |
| No más candados que esto es la piel
|
| Y así es la piel |