| Agradecido yo me encuentro de mi padre
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| Por los consejos que en vida él supo brindarme
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| Hoy ya mi mente recuerda aquellos pasajes
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| Cuando con el camina entre maizales
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| Yo soy el niño que llevaba de la mano
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| Yo soy el hijo del señor Coquio Castro…
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| Hoy los pilares siguen con esa firmeza
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| Hoy tengo el mando yo soy el de la cabeza
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| Pues para enfrente sigue marchando la herencia
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| Se de la tierra, de la siembra, y de las cuentas
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| Seré muy joven pero nadie va a contarme
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| Traigo la escuela y enseñanza de un grande…
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| Yo doy mi mano y no ando cobrando favores
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| Pues soy un hombre que ha crecido con valores
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| Esa humildad ya la traigo de nacencia
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| El ser corriente no es mi naturaleza…
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| Aquí hay un ángel y le han crecido las alas
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| Pues somos Castro aquí la sangre nos llama
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| Generaciones nuevas llegan a la empresa
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| Tengo una cuarta y andamos en la tercera
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| Pero sin duda buen apoyo brindamos
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| Mi tío Arturo y otro que llaman el Chacho…
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| Entre los radios se oyen números son claves
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| No soy mafioso aquí no vengan a enredarse
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| Pero San Judas ya se mira entre las calles
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| Y uno de lentes zumbando por la Juárez
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| Le doy las gracias por siempre estar conmigo
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| Somos familia y a la vez soy su amigo…
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| Ya no hay trabajo vámonos pa la presita
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| Hace calor se antojan las cervecitas
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| Me ven tomando con la banda tocando
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| Como lo hacía. |
| mi papa el Coquio Castro… |