| Al sur del atardecer
|
| Siento que te despedís
|
| Se cae el día y no sé
|
| Si te estoy cantando a vos
|
| O me estoy cantando a mí
|
| Hoy tengo miedo a perder
|
| A que no pase más nada
|
| El miedo más natural
|
| De cantar mi serenata
|
| Y que no abras la ventana
|
| No sé si llueve o si tengo
|
| Toda la lluvia en los ojos
|
| Yo siempre hablé de ser libre
|
| Pero cómo me cuesta el despojo
|
| Sé que si vos no venís
|
| No sé a dónde encontrarnos
|
| Parece que una pasión
|
| Me libera el corazón
|
| Mientras se lo va quedando
|
| ¿De qué me sirve cantar?
|
| ¿Por qué será que insisto?
|
| Como buscando un lugar
|
| Donde rebote mi voz
|
| Y me confirme que existo
|
| No hay nada más natural
|
| Que a veces, no entender nada
|
| Y un segundo después
|
| Dejar que se acurruque
|
| Mi consuelo en tu mirada
|
| No hay nada más natural
|
| Que a veces, no entender nada
|
| Y un segundo después
|
| Dejar que se acurruque
|
| Mi consuelo en tu mirada
|
| Una canción de amor
|
| Me lame las heridas
|
| Y al sur del atardecer…
|
| Una canción de amor
|
| Me lame las heridas
|
| Y al sur del atardecer
|
| Amanece una despedida |