| Él, un moreno valiente
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| Tan alegre y tan fuerte
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| Con sus ochenta y tantos
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| Ella, pelirroja y prudente
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| Muy discreta y paciente
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| Con sus ochenta y pocos
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| Si no has tenido la suerte
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| De tenerlos enfrente
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| Cosas que no se repiten
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| Que no pasan dos veces
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| Ellos, con todos sus colores y sus sombras
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| Ya se conocen más que de memoria
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| Y saben cada gesto que vendrá
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| Ellos, que han superado el reto de esta vida
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| Que son la envidia de cualquier vecina
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| Sonríen cuando miran hacia atrás
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| Él, no es un tipo corriente
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| Me lo guardo por siempre
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| Metidito en el alma
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| Ella, mantequilla y azúcar
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| Me enseñó tantas cosas
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| Tantas tardes de lluvia
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| Si no has tenido la suerte
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| De tenerlos enfrente
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| Yo te lo cuento bajito
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| Porque son un misterio
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| Ellos, con todos sus colores y sus sombras
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| Ya se conocen más que de memoria
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| Y saben cada gesto que vendrá
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| Ellos, que han superado el reto de esta vida
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| Que son la envidia de cualquier vecina
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| Sonríen cuando miran hacia atrás
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| Ellos, con todos sus colores y sus sombras
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| Ya se conocen más que de memoria |
| Y saben cada gesto que vendrá
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| Ellos, que han superado el reto de esta vida
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| Que son la envidia de cualquier vecina
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| Sonríen cuando miran hacia atrás |