| Amando el equilibrio me gustaba temblar
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| Cuando andaba por la cuerda de mi soga
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| Quizá es que cada paso era ilusión para poderme salvar
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| Y ahora me di cuenta que solo me ahoga
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| Donde llego tarde, en mi ciencia no existen horas
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| Vivo por instantes, todo lo demás decora
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| ¿Crees que no me jode no ser como soy a solas?
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| ¿Crees que quiero ser humano si ni soy persona?
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| Y claro que no puedo verme cuando era tan ciego
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| Porque ahora veo suficiente como pa' echarlo de menos
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| Con pies en la tierra dudo soñar con el cielo
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| Si ni se que debo, ¿cómo voy a decir te quiero?
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| Y yo, puedo romperme por la mitad que con el vacío que tengo te diría que sigo
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| entero
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| Mi felicidad es solo un contrato de casi poder tenerla y la letra pequeña un «pero»
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| Ya entiendo lo que era la infinitud, ya que no valíamos nada y solo se unían
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| nuestros ceros
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| Puede que no articule palabra cuando falten sustantivos para nombrarte de nuevo
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| Perderlo todo por si luego no me encuentro
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| Saco lo de dentro, pero luego no lo siento
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| Noches largas, días efímeros
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| Miro en mi pecho, ahí dentro hay un desierto
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| Ya ni la puerta quiere abrirme
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| Ando desnudo sobre lágrimas de ángeles
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| Gritando «libertad», versos de autómata
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| Soñando el ciclo, escapando de tus cárceles
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| La llovizna, cayendo al suelo frío
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| Anduve por tus pasillos pa' desahuciar mi nombre
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| Rotos los peldaños para no alcanzar la cumbre
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| Tirar lo tuyo y recoger lo mio
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| No entra la luz, abre la cortina
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| Y yo pensando en la morfina
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| Andé por tus jardines para recoger mis rosas
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| Solo quería devolverte las espinas
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| Vuelvo a casa y, mierda, son tiempos difíciles
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| Callarme y sanarme los síndromes
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| Por si acaso, tres ojos como un cíclope
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| Curando hoy, lo que sucedió ayer
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| Tirando mis penas a la nada
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| Sentado veo como se desvanecen
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| Mírame, cuando menos lo merezca
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| Para que mi alma se crezca
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| Ya pase por mis penurias, y me comí mil desplantes
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| Ya miré al miedo de frente y me llevó a mi por delante
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| Hace tiempo que aprendí un consejo que vengo a enseñarte:
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| «Sé paciente, sé constante. |
| Corriendo no llegas antes»
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| No me enseñaron la forma de levantarme
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| Me enseñaron que vendrían más que intentarían tirarme
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| Y eso hicieron, me dañaron, me mintieron
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| Despreciándome, dijeron que era un cero y que nadie querría escucharme
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| Y aquí estoy, casi diez años más tarde
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| Luchando a diario por lo que me hace ser grande
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| Más acompañado que nunca antes en mi vida
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| Y con más ganas de comerme el mundo y adentrarme
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| En el corazón de todas esas personas
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| Y encontrar aquel rincón sin rencor donde se perdonan
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| Todos los errores cometidos en pasados
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| Que han quedado destrozados y que ya no nos traicionan
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| Y ahora estoy, comprobando por mi mismo
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| Que supe ser fuerte y pude salir de ese abismo
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| Que con una mano cuento a los que quiero en todo
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| Y que con la otra puedo escalar y escapar yo solo
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| Nadie me dice que debo de hacer, ni que debo decir, ni que debo pensar
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| Nadie comprende las cosas que siento cuando algún tema nuevo me vuelvo a sacar
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| No es para ver que tengo nivel, ni para mostrar que soy el más fuerte
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| Es para ver que sigo de frente, y que para siempre me pienso quedar |