| No quiero despertar y que ahí estés
|
| Yo quiero que me cuestes más que ayer
|
| Es hora de aprender definitivamente a querer
|
| Mi corazón sigue latiendo
|
| Mis pulmones absorbiendo
|
| El veneno que produce
|
| La maldita soledad
|
| Y aunque yo siga existiendo
|
| Si no estás debo aceptar
|
| Que igual se vive pero no se vive igual
|
| La vida sigue pero yo me quedo atrás
|
| Y no es capricho es necesidad de ti
|
| Porque tú eres la frontera entre estar vivo
|
| Y vivir
|
| Me siento tan corriente, tan común
|
| Ya me abandona hasta la juventud
|
| Si hay algo destacable en mí
|
| Seguramente has sido tú
|
| Mi corazón sigue esperando
|
| Mis pulmones inhalando
|
| Las cenizas de un recuerdo
|
| Que presiento que no es más
|
| Y aunque yo siga existiendo
|
| Si no estás debo aceptar
|
| Que igual se vive, pero no se vive igual
|
| La vida sigue, pero yo me quedo atrás
|
| Y no es capricho, es necesidad de ti
|
| Porque tú eres la frontera entre estar vivo
|
| Y vivir
|
| Y vivir
|
| Y aunque yo siga existiendo
|
| Si no estás debo aceptar
|
| Que igual se vive, pero no se vive igual
|
| La vida sigue, pero yo me quedo atrás
|
| Y no es capricho, es necesidad de ti
|
| Porque tú eres la frontera entre estar vivo
|
| Y vivir |