| Sé que lo nuestro fue tan breve
|
| Se podría pensar que nunca sucedió
|
| Pero el destino en su juego de locos
|
| Hoy ha puesto en mis manos tu carta
|
| Polvorienta y marchita
|
| Junto a una margarita
|
| Desteñida y cubierta de olvido
|
| Prisionera de un libro
|
| Que un día fue diario
|
| Secreto de sumario entre nosotros
|
| Y has ido regresando poco a poco
|
| Como regresa todo cuando ha sido
|
| Tan deliciosamente breve
|
| Y a pesar de lejano, tan querido
|
| Y han ido regresando poco a poco
|
| Secretos que por serlo son callados
|
| Miradas que lo gritan todo
|
| Y ese fuego que el tiempo no ha apagado
|
| Sé que lo nuestro fue tan breve
|
| Se podría pensar que un sueño lo soñó
|
| Pero la vida, que lo desvela todo
|
| Hoy ha puesto en mis manos tu carta
|
| Condenada al silencio
|
| Treinta años y un día
|
| Esperando decirme te quiero
|
| En la cárcel de un libro
|
| Que un día fue diario
|
| Secreto de sumario entre nosotros
|
| Y has ido regresando poco a poco
|
| Como regresa todo cuando ha sido
|
| Tan deliciosamente breve
|
| Y a pesar de lejano, tan querido
|
| Y han ido regresando poco a poco
|
| Secretos que por serlo son callados
|
| Miradas que lo gritan todo
|
| Y ese fuego que el tiempo no ha apagado
|
| Y has ido regresando poco a poco
|
| Como regresa todo cuando ha sido
|
| Tan deliciosamente breve
|
| Y a pesar de lejano, tan querido |