| En esta hoguera baila el sol de Tiahuanaco,
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| Entre ayahuasca y tabaco cantan y colorean su piel los guerreros
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| Esta hoguera que es ciprés sangrante de arte,
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| Arde entre un mar de favelas y cárceles,
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| Haciendo de los infiernos el cielo
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| Y en el trozo de hoguera que a mí me tocó, bailan las calles de Cuba
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| Con un trombón y una tuba que lloran sonidos de revolución
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| Y en el trozo de hoguera que a mí me tocó, hay libros de Alejandría
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| Y el fuego en sus poesías desprende el olor del viejo luchador
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| En esta hoguera baila Senegal
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| Lleva bailando mil y una noches Bagdad
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| Mueve el cuerpo quien es feliz solo siendo
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| En esta hoguera alzan la voz las mujeres de Gaza y su honor,
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| A la orilla del fuego veo todo el mundo que quiero veo
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| Y en el trozo de hoguera que a mí me tocó
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| Mueve su vientre Estambul
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| Entre notas de un viejo laúd
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| Despiertan serpientes que el tiempo durmió
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| Y en el trozo de hoguera que a mí me tocó, hay libros de Alejandría
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| Y el fuego en sus poesías desprende el olor del viejo luchador
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| Cantamos para levantar la marea a contracorriente
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| Volviendo a juntar África América, y que suene la voz del esclavo
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| Preferimos bailar en la hoguera de los continentes
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| Gritando «también tenemos corazón los desafinados» |