| Hay una niña que llora una pena
|
| Que sufre más que ninguna cualquiera
|
| Pero en la selva, cuando se desvela
|
| Esa morena mueve las caderas
|
| Con un gustito agridulce en la boca
|
| Ya luce preciosa aunque llore madera
|
| Esas caderas que se bambolean
|
| Y las penas de adentro se van para fuera
|
| Llora, trocitos de madera
|
| La niña misionera
|
| No para de llora
|
| Llora las penas de su tierra
|
| Moviendo su cadera
|
| No para de bailar
|
| Por la mañana siente soledad
|
| Y por la noche siente soledad
|
| Cuando te ría siente soledad
|
| Cuando te mienta siente soledad
|
| Con un gustito agridulce en la boca
|
| Ya luce preciosa aunque llore madera
|
| Con sus caderas que se bambolean
|
| Y las penas de adentro se van para fuera
|
| Llora, trocitos de madera
|
| La niña misionera
|
| No para de llora
|
| Llora las penas de su tierra
|
| Moviendo su cadera
|
| No para de bailar
|
| Llora, trocitos de madera
|
| La niña misionera
|
| No para de llora
|
| Llora las penas de su tierra
|
| Moviendo su cadera
|
| No para de bailar |