| Once años cumplidos, me fui pa’l otro lado
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| De la mano de mis viejos
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| Cruzaba de mojado
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| Dejamos el pueblo buscando trabajo
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| Por un mejor futuro
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| Dejamos el rancho
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| Pero como es la vida, te va haciendo fuerte
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| Siendo todavía un chamaco
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| Conocí a la muerte
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| Me arrebatan mi padre y no de sorpresa
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| Me quedé sin mi héroe
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| Cuanta rabia y tristeza
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| Me metí en el negocio buscando camino
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| El sacar adelante a mi madre conmigo
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| Agradezco su apoyo siempre a mi padrino
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| Al tiro y a la orden
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| Vuelta conmigo
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| Y un saludo pa’l Chuy Romero, Gonzalo y Juan Bernal
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| Aquí andamos, ánimo
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| Paco «El Cochu», Javier Torres, también el Metro Diaz
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| De mis hermanos del alma
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| Amistades queridas
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| Un San Judas Tadeo, es el que siempre me cuida
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| Que yo nunca me he escondido
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| Que sea lo que él diga
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| Compa Jaime González, «La Chiva», aquí andamos
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| Y pa los enemigos
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| Nos encuentran en los gallos
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| Ahí nos vemos al rato, les mando un abrazo
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| Mi mujer y mis hijos saben cuanto los amo
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| La familia Romero y Bernal en Castaño
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| Saben que los aprecio y también los extraño
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| En el estado de Texas la andamos rifando
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| Con una Prieto Beretta y me dicen: «El Cano» |