| Encuentro el valor de mirarte
|
| Sin el pánico que aún siento
|
| A tu inconsciente coacción
|
| Ahora que tú no me ves, admitiré
|
| Que un deseo malvado
|
| En un sueño se burlaba
|
| De mi torre de control
|
| Y era sucio y era pecado
|
| No pude asimilar que era yo
|
| Y era yo
|
| Ya está de una vez lo he dicho
|
| Que de igual
|
| No siempre da lo mismo
|
| Tú llovías sobre mojado
|
| Debajo de tu nube era yo
|
| Y era yo
|
| Ya está de una vez lo he dicho
|
| Que de igual
|
| No siempre da lo mismo
|
| Cualquiera que me viera en mis negras horas
|
| Reptando por tu piel cuando es pared
|
| Se creería que mi vicio es lamer tus sombras
|
| Pero solo lo hago cuando no me ves
|
| Por mucho que me esfuerce a todas horas
|
| El deseo salta muros al revés
|
| Ahora te pido que me odies de memoria
|
| Como un himno de los que saben perder
|
| Negaré ante el mundo lo siguiente
|
| Que si de algo voy sobrado
|
| Es de falta de autoestima y que por eso te lo canto
|
| Sin tener que usar te quiero
|
| A través de una metáfora
|
| Ese ánfora que uso para resguardar mis miedos
|
| A que un día las comprendas
|
| Situación inaceptable
|
| Puede ser que este viciado a que te cueste descifrarme
|
| Si entendieras la ironía
|
| De que querer estar a solas
|
| Y cuando al fin tiempo consigo
|
| Me pregunto por qué huyo
|
| Pero solo se decirlo
|
| Cuando no me ves
|
| Por mucho que me esfuerce a todas horas
|
| El deseo salta muros al revés
|
| Ahora te pido que me odies de memoria
|
| Como un himno de los que saben perder
|
| El día que el presente ya sea historia
|
| Y las aguas se nos calmen de una vez
|
| Entenderás en mis silencios tantas cosas
|
| Las que ahora escribo cuando no me ves |