| A veces en la calle ponen cosas que no sé saltar
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| A veces con tu cara dices cosas que no sé interpretar
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| Solo una ilusión, un clavo ardiendo en las manos de un dios
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| Que eleva plegarias ateas al techo de esta habitación
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| Que pide el milagro de tu despertar
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| Que pide que no separe de ti el milagro de existir
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| Quien tuviera poder para avanzar y conocer el final
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| Quien tuviera poder para acabar con esta duda mortal
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| Y mientras le suplico a la materia que te deje ir
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| Encaro este secuestro, esta noche lloraré por mí
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| Que no ando buscando motivos de más
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| Que pierdo las noches tratando de estar y de compensar
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| A veces en la calle ponen cosas que no sé saltar
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| A veces con tu cara dices cosas que no sé interpretar
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| Solo una ilusión, un clavo ardiendo en las manos de un dios
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| Que eleva plegarias ateas al techo de esta habitación
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| Que pide el milagro de tu despertar
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| Que pide que no separe de ti el milagro de existir
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| A veces en la calle ponen cosas que no sé saltar
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| A veces por la noche me despierto y pienso que ya no estás
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| Solo una ilusión, un clavo ardiendo en las manos de un dios
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| Que eleva plegarias ateas al techo de esta habitación
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| Y corro deseando llegar hasta a ti
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| Deseando llevarte hacia otro lugar, donde descansar |