| Desperté atrapado en el interior de un mundo de noche sin fin
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| Oigo el rumor que conjura mi perdición y un sólo lamento: mi propia voz
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| Cuando todo llegue a su fin y el frío congele el corazón
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| Ahora sólo he de intentar distinguir el bien del mal
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| Negros son el pozo y la luz
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| ¿A qué temes tú?
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| Caminé. |
| Puse un pie en el infierno antes de encontrar un abismo
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| De eterna agonía
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| Sé que aquí mi destino tal vez sea morir
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| Cerca del final las fuerzas se van
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| Cuando todo llegue a su fin
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| Y el viento me vuelva a recordar
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| Que ahora sólo he de intentar
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| Distinguir el bien del mal
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| Y escapar de esta prisión de oscuridad
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| El dolor aprieta fuerte el corazón
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| Vuelvo a pensar si vale la pena luchar
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| Podrás sentir la muerte cerca de ti
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| En tu prisión de rabia y dolor
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| Cuando todo llegue a su fin
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| Y mi alma respire al comprender
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| Que ahora sólo he de intentar distinguir el bien del mal
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| Y escapar por siempre jamás
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| Dejando atrás esta oscuridad
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| Negros son el pozo y la luz
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| ¿A qué temes tú? |