| Mi habitación está cerca del río
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| Pero se escucha el ruido del mar
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| Para naufragar hace frío
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| Y prefiero nunca naufragar
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| Y el Pasodoble-Punky avisa que el tercio del medio está por empezar
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| A las nueve si no llueve te espero en un bar para empezar a olvidar
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| Cuando estuvimos en África por última vez
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| Estaba clareando y trajimos chocolate caliente
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| Donde hay poca diferencia entre el vendedor y el cliente
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| Mi último desayuno del fin del mundo fue despedida
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| Con un chorizo especialista en Fiat Uno que no volví a ver más en mi vida
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| El Pasodoble-Noble aterriza cuando el tercio del medio empezó a terciar
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| A las nueve si no llueve te espero en el Once para naufragar
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| El mundo fue pero es lo que hay y «siempre será una porquería»
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| El tango del mango desafina pero la guillotina puso el ojo en él
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| Pobre Tanguito si los bandoneones no tienen pulmones no quieren tocar
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| Justo cuando el Pasodoble-Vieja era «Es preferible reír que llorar»
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| Y Veo-Doble distorsiona «Con mi balsa yo me iré a naufragar»
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| El siete del siete a las siete te espero en el bar del Hoochie-Coochie man
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| Para olvidar el chocolate caliente o solamente para mirar
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| Porque para naufragar no vinimos y prefiero nunca naufragar
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| Y el Pasodoble «De los amigos ausentes» recién acaba de empezar
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| Son las siete y la tarde promete te espero en el Tercio de matar |