| Hoy me desayuné con lo que me dejaste
|
| Ese solo beso con sabor a cobardia
|
| Mezcle con el café algún dulce recuerdo
|
| De esos pocos que dejas por que quieres ser limón
|
| ¡Tu quieres ser limón!
|
| Y todo el mundo se dió cuenta a nuestro alrededor
|
| Menos tu y yo al menos eso quisimos creer
|
| Y te acercaste y me dijiste niño
|
| ¿Que estas haciendo aquí?
|
| Y yo respondí también con alguna bobada
|
| Y es que somos dos almas cruzadas
|
| Los palas cansadas
|
| Dos tristes silencios de sol
|
| Y es que somos dos hojas al viento
|
| Escribiendo su cuento
|
| Volando hacia el mismo lugar
|
| Y es que somos pedazos opuestos
|
| De un broche dorado
|
| Que no quiere cerrar
|
| Tu me tratas asi porque sabes que tengo
|
| Una llavesita con tu nombre en el llavero
|
| No vas a contestar y por eso ni llamo
|
| Que te hace pensar que me voy a regalar
|
| Y todo el mundo se da cuenta a nuestro alrededor
|
| Y nos dejan solos como quien quisiera ayudar
|
| Pero no somos capaces de acercarnos y pensar
|
| Que cuando uno quiere asi duele tarde o temprano
|
| Y es que somos dos almas cruzadas
|
| Los palas cansadas
|
| Dos tristes silencios de sol
|
| Y es que somos dos hojas al viento
|
| Escribiendo su cuento
|
| Volando hacia el mismo lugar
|
| Y es que somos pedazos opuestos
|
| De un broche dorado
|
| Que no quiere cerrar
|
| Somos dos hojas al viento llevando su cuento hacia el mismo lugar
|
| Somos dos hojas al viento llevando su cuento hacia el mismo lugar |