| Oh, me falta el aire…
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| Y el corazón…
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| Hoy, va a correr sangre
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| Ya sé por dónde se mueve según
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| Hoy voy a convertirme en un criminal ya no creo en nadie
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| A menos que me convierta en un muerto
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| Hoy voy a vengar a mi hermano como le juré a mi padre
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| Diente por diente, ojo por ojo es esto
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| Una bicha prestada porque no soy hampa
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| Pero la rabia que siento no escampa, es tanta que me ahoga
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| Nunca había huelido droga
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| Pero ahora es necesario pa' cumplir con lo que el corazón me implora
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| ¡Siento que se me sale el tórax!, la moto a cien por hora
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| Pelo por la bicha y le grito «¿y ahora?»
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| Todo pasa muy chola, en ráfagas descargo
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| A todos esos malandros hasta que ya no escupe la pistola
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| Y el corazón tucum, tucum, tucum, tucum
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| Y las balas pacaum, pacaum, pacaum, pacaum
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| Y el corazón tucum, tucum, tucum, tucum
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| Y las balas pacaum, pacaum, pacaum
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| Lloro de la arrechera mientras en la acera caigo
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| Escucho a una señora que grita que mataron a Carlos
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| Sólo ahí fue cuando sonreí aliviado, porque Carlos
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| Fue el bastardo que mató a mi hermano
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| Todo es confuso escucho «wiu, wiu, wiu»
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| No veo bien y siento frío, frío, frío
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| Un tipo gritando «el mío, el mío, el mío»
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| Hasta que ya no escuché na' más que un profundo silencio
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| Varios segundo de calma, mi alma al lado de mi cuerpo
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| Me dije: «aún no he ido al más allá»
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| Siento un olor a perfume, veo una luz en un túnel
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| Un fuego que me consume, se empezaba a ver atrás
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| No dejaré que me abrume el fuego, «seguiré hacia el túnel», pensé
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| Pero seguir no pude porque me halaron pa’trás, cayendo en pica'
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| Montañas negras de azufre con un olor a mierda
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| Cuerpos deformados que sufren, caí sobre una piedra
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| Un barco viejo con un viejo me esperaba
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| No me respondía nada; |
| almas en barco golpeaban
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| Él me llevó donde Cerbero
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| Que dijo no morderme porque le gusta mi nombre de rapero
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| Si lo ves de esa forma pude tener suerte
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| Irónica es la vida pero también irónica es la muerte
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| Me desperté ya sentado sobre un estrado
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| Y un jurado de malvados decidirían mi suerte
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| Recuerdo que fui golpeado y trasladado
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| A un sitio en uno de los círculos con un montón de gente
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| «Por vengativo y asesino, te quemarás por siempre
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| Por toda la eternidad como castigo»
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| Vi muchos rostros conocidos y me sentí sorprendido
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| Porque no pensé que estuvieran conmigo
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| Personas que lucían buenas en el mundo
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| Como el Che Guevara incluso, como Juan Pablo II
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| Presuntos Dalai Lamas calcina’os con Mao
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| Y los difuntos Tafari Makonnen y Beethoven juntos
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| Me asombró mucho saber que estaban aquí
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| John F. Kennedy, Lenin, Mahoma y Joseph Smith
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| César y Napoléon salieron de las llamas
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| Porque eran la misma persona que ahora es un tal Obama
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| No entendía nada, pregunté por Cristo
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| Y noté que se burlaban porque nadie lo había visto
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| Otros dijeron que fue un truco de su iglesia
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| Para gobernar al mundo con su majestuosa empresa
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| Charles Russel y Washington
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| José de San Martín y Gandhi
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| Yasir Arafat, Cristóbal Colón
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| Isabel de Inglaterra transformada en perra desnuda
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| ¡Supe incluso estaban Bolívar y Buda!
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| Son demasiadas dudas, pensamientos vagos
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| Gente buenas en el infierno, ¿o es que en algo fueron malos?
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| Por algo están aquí, aunque no lo acepten
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| Debo hallar ahora una manera de huir de la muerte
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| Recordé que en la tierra donde había nacido
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| Existía una leyenda del Diablo con un tal Florentino
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| Obviamente un cuento, pero inteligente
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| Para irme de este infierno, ¡infierno literalmente!
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| Vociferé durante meses, que podía con el jefe
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| Recitando versos entre fuego y heces
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| Hasta que un día apareció un viejo con traje
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| Que me dijo «pierde y me llevo a tu padre de homenaje»
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| Qué situación tan complicada en la que me encontraba
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| Pero yo nunca he sido de los que se cagan
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| Además, había compuesto demasiados versos
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| Que mas la improvisación haría temblar al universo
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| ¡Empieza!
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| ¡Antes que nada te maldigo!
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| ¡Voy a hacer que sufras el peor de todos los castigos
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| ¿Cómo te atreves a retarme en castellano?
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| Y en este ritmo tan pobre como el suelo donde te has criado
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| Con más razón tú deberías avergonzarte
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| Perder un combate con un homo sapiens
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| Además te explico, se llama Venezuela donde nació este tipo |
| Y tú no puedes maldecirme porque ya yo estoy maldito
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| Eres muy peculiar
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| Y mi deber es explicar que no puedes ganar porque yo lo sé todo
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| Domino los idiomas, los modos, la historia
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| Incluso sé los más recónditos miedos de tu memoria
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| Debo aclarar que hay un factor clave que olvidas
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| Los miedos se van en el momento en que pierdes la vida
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| Se dice que el amor masacra tus insultos
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| Pero yo te mataré con más odio para ser justo
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| A mí tú no me engañas, mediocre adversario
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| ¿Cómo hablar de odio si tu brazo grita lo contrario?
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| Tú le has mentido a todos tus seguidores
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| Con múltiples contradicciones en muchas de tus canciones
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| No entiendes nada a los humanos
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| Yo sueño con amor porque sé que en el fondo nosotros amamos
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| Si canto rabia es para desahogar por dentro
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| Como cuando Cristo echó a los comerciantes de su templo
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| De nuevo hablando tú de cosas que no sabes
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| Eres un imitador, como tu voz, la cual no es tan grave
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| Lo único grave es que te crean
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| Pero aunque la mentira tiene patas tarde o temprano cojea
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| Me has conmovido ahora que te conozco más, Satanás
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| No comprendes el arte, tampoco la paz
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| Mi voz es más, es más, esta es mi voz que Dios me dio de don
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| Para tenaz usarla cual daga en tu corazón
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| ¿Cómo puedes hablar de Dios si eres ateo?
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| En tus ojos lo veo mientras mi candela te consume
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| Te recuerdo que Dios no existe
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| Y lo que viste en aquel túnel no fue más que simples ángeles comunes
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| Dudar y no creer es algo muy distinto
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| Y si dudo de Dios es porque no lo he visto
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| Aun así insisto en recalcarte lo que contigo aprendí
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| Que reyes habrán muchos, pero siempre tienes que ir a ti (¡Siempre!)
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| Y el corazón tucum, tucum, tucum
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| Y el corazón tucum, tucum, tucum, tucum
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| Y el corazón tucum, tucum, tucum, tucum
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| Y el corazón tucum, tucum, tucum, tucum, tucum |