| Andábamos sin buscarnos
|
| Aunque sabiendo que andábamos para encontrarnos
|
| Y aunque no creo en el amor a primera vista
|
| Creo en el querer a primera noche
|
| Y te dije que pasaría
|
| Porque sabía que sabías
|
| Que sabía que querías
|
| Y fueron nubes las que use de trampolines
|
| Y tiburones los que vestí de delfines
|
| Un arcoíris de tobogán
|
| Por donde me dejé caer hasta aterrizar en un río de paz
|
| Los ruidos
|
| Parecían cantos de ángeles del cielo
|
| Y no es que yo haya estado allí
|
| Sino es que aquí no suena na' tan bueno
|
| Sentía un fuego que me acariciaba el alma
|
| Y me comenzaban a crecer sonrisas en la barba
|
| Tenía alas, para atravesar las nubes
|
| Y olía tan bien que hasta las flores querían mi perfume
|
| Crecí tanto que a los planetas los tomé en mis manos
|
| Y jugué con ellos a las metras en segundo plano
|
| Claro que a los pocos instantes me encogí
|
| Para poder volar y volar sobre un colibrí
|
| Sí, los arboles cantaban jazz
|
| O tal vez blues
|
| O quizás paz
|
| Tal vez algo más
|
| Caminaba en el mar, podía parar el tiempo
|
| Acelerar, repetir con un simple movimiento
|
| Podía quitarme la vida y nacer de nuevo
|
| Porque al paraíso a donde iría no sería tan bueno
|
| Era perfecto, como si de un cuento se tratase
|
| Podía hasta crear un defecto, por si lo perfecto me asustase
|
| El hecho es que por un instante entré en razón
|
| Y no estaba soñando, estaba haciéndote el amor
|
| Fue plenitud lo que sentí, estando dentro de ti
|
| Bailando por adentro de tu cuerpo
|
| Algo tan simple como que yo voy en ti y tú vas en mí
|
| Como dos piezas que encajan perfecto
|
| Y aunque hay seis mil millones de humanos, tú y yo
|
| Somos una especie que murió hace tiempo
|
| Sólo queda una hembra y su complemento
|
| Por eso es tan natural querer querernos
|
| Y mis labios escalaban tus cordilleras
|
| Y unidos más que «Pangea» me acelerabas el miocardio
|
| Cuando las olas que imitaban tus caderas
|
| Reventaban en mi abdomen llenándome de tu río caldo
|
| Besaba yo tus pies para estar en tus huellas
|
| Mi lengua rozaba tus piernas y entre ellas
|
| Y como una vil «leguleya»
|
| Peleabas por el derecho a elegir en qué posición ver las estrellas
|
| Podías reír, sudar, gemir, hablar
|
| Para explicarme porque parecía ibas a llorar
|
| Y yo tocándote, como quien se estira por la mañana
|
| Y hace ruidos de placer al hacer que nada en la cama
|
| Sobran las palabras debería callarme ya
|
| Y hacerte el amor despacio al compás de este humilde rap
|
| Que es para ti, hecho pa' ti, escrito pa' ti, cantado a ti
|
| Y cualquier otro adjetivo que termine en ti
|
| Si a través de mis ojos tú te vieras
|
| Y en mi cuerpo sintieras lo que me inspiras
|
| Te vieras con sed de abrazarte quisieras
|
| Ya que esa es la forma como estos ojos te miran
|
| Iba aterrizando en las nubes de trampolines
|
| Fueron tus senos los que usé como almohadines
|
| Y antes que se termine esta corta canción
|
| Olvidaba decirte, que me encantó hacerte el amor
|
| Fue plenitud lo que sentí, estando dentro de ti
|
| Bailando por adentro de tu cuerpo
|
| Algo tan simple como que yo voy en ti y tú vas en mí
|
| Como dos piezas que encajan perfecto
|
| Y aunque hay seis mil millones de humanos, tú y yo
|
| Somos una especie que murió hace tiempo
|
| Sólo queda una hembra y su complemento
|
| Por eso es tan natural querer querernos
|
| Y ahora quién sabe cuándo, volvamos a vernos… |