| Te he visto pasando del brazo de un hombre
|
| Que con su mirada te envuelve en amor
|
| Te he visto sonriendo mostrando tus ojos
|
| Sin sombras, sin dudas, sin guardar rencor
|
| Al tiempo en que al sólo pronunciar mi nombre
|
| Con cierta ternura te ahogaba en dolor
|
| Me vi caminando guardando distancias
|
| Que sólo mostraba la complicidad
|
| De besos furtivos, de manos con ansias
|
| De darte un abrazo y gritar mi verdad
|
| De grandes olvidos, de encuentros
|
| De instantes, de amores
|
| Y un poco tu infelicidad
|
| Qué dulces mentiras, qué grandes verdades
|
| Qué nos inventamos para perdurar
|
| Qué filosofía, qué honor, qué ironía
|
| Que nadie se hiera, que todo se cuide
|
| Si sólo mi cuerpo se va a desgarrar
|
| Te he visto pasando del brazo de un hombre
|
| Que de cierto modo podría ser yo
|
| Te he visto sonriendo mostrando tus ojos
|
| Mientras te despeina y te envuelve en amor
|
| Al tiempo en que sólo pronunciar tu nombre
|
| Con cierta ternura me ahoga en dolor |