| A veces cuando el sol levanta el vuelo
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| Remuevo la esperanza y miro adentro
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| Y entre mi corazón y la añoranza
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| Sólo dormita un charco de aguacero
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| Detrás de la mirada salta un sueño
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| Que sin querer se agita en la garganta
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| Una carrera ciega hasta tu cuello
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| Un tropiezo que rompe la balanza
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| No habrá razón que guarda el equilibrio
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| Cuando la ausencia llora en los sentidos
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| Cuando la soledad es un gran pino
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| Que crece en un jardín de blancos lirios
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| No habrá más que gritar contra el silencio
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| Cuando me invade el pecho la llovizna
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| Y aunque tu luz no fuera ya la misma
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| Y me quede de pie donde aún te espero
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| Remuevo la esperanza y miro adentro
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| Cuando la pena oprime la garganta
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| Detrás de la mirada salta un sueño
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| Y aunque llueva en la calle el viento canta
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| A veces cuando el mar no nos alcanza
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| Y tan sólo el rocío moja el suelo
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| Un pájaro veloz recorre el cielo
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| Y crece con el tiempo la distancia |