| ¿Soñaste alguna vez, volar mejor que hoy
|
| sin nada en que preocuparte?
|
| ¿Soñaste al ganador, y toda su quermés
|
| limando un ego gigante?
|
| Después repetirás, lo que aprendiste ayer
|
| floreándote en tu linaje.
|
| Frágil alcurnia que, no duda en rezongar
|
| si vas tomando otro viaje.
|
| Lloraste alguna vez, fingiendo no ser vos
|
| y te agarró la cordura.
|
| jugando a ser normal, y a no perder el tren
|
| cerrando en alza la usura.
|
| ¿Cómo perdiste la preciada figura de ser, lo que podía ser?
|
| y malgastaste, lo poquito que pudiste ver, comiendo otro deber.
|
| ¡Y ahora decidís, que caminas feliz
|
| y no te cree ni el dolor!..
|
| Decís que te agobiás y ya no disparás
|
| neutro de todo calor…
|
| Miraste alguna vez, de frente la pasión
|
| y no le diste la vida
|
| Te hablaban de ambición y de la ingenuidad
|
| dejando tu alma partida.
|
| Algún amigo habló y en vano se atrevió
|
| a despertar tu demencia.
|
| Sana potencia que, no duda en revolcar
|
| si no alimenta inocencia…
|
| Y el bucanero que existía en tu mente, se ahogó
|
| perdiendo su galeón.
|
| Y aquella chispa que encendía tu sol, se extinguió
|
| se te bajó el telón. |