| Todos los ojos te miran
|
| Todas las manos te tocan
|
| Todas las palabras que provocas
|
| Van gritando generosas que te ansían
|
| Gustas de aludir el sexo
|
| Como un animal travieso
|
| Gustas de exaltar a los demonios
|
| Cuando sabes que tu entorno lo dominas
|
| Creas desconcierto al exponer tus pensamientos
|
| Siembras confusión si irrumpes en cualquier reunión
|
| Y es como un alivio cada noche
|
| Cuando frágil, sin reproches
|
| Solicitas mi atención
|
| Cierro mis ojos si miro
|
| Tiemblan mis manos si tocan
|
| Y no sé qué hacer con esta boca
|
| Cuando siento que ese cuerpo es sólo mío |