| No, nunca lo pasado ha de volver
|
| Ni mi corazón ya puede ser
|
| Tan alegre y tan feliz como ayer
|
| No, todo ha recobrado su color
|
| Todo tiene ahora otro sabor
|
| Pues a tiempo desperté de tu amor
|
| ¿Quieres que volvamos a empezar?
|
| ¿Quieres que volvamos a soñar
|
| Y que con valor todo mi rencor trate de olvidar?
|
| No, cuando a suplicar volviste a mí
|
| Dentro de mí mismo me escondí
|
| Y te dije siempre no, pero sí
|
| Sí, dime si esto nuestro se acabó
|
| Anda, vida mía, dímelo
|
| Y te digo siempre sí, pero no
|
| Vivo entre la espada y la pared
|
| Sin vivir en mí
|
| Solo y consumido por la sed
|
| De los besos ciegos que te di
|
| Tengo tu cariño a flor de piel
|
| Por lo que pasó
|
| Y por eso mismo soy cruel
|
| Y te digo sí, cuando es que no
|
| Porque si volvemos a empezar
|
| Todo volvería a fracasar
|
| Y este torreón de mi corazón
|
| Se iba a derrumbar
|
| No, no supliques tanto, por favor
|
| Déjame tranquilo, que es mejor
|
| Que no quiero ni saber de tu amor
|
| Sí, sigue hablando así, por caridad
|
| Dime que me quieres por piedad
|
| Que me llegue yo a creer que es verdad
|
| Eres todo el mundo para mí
|
| Nadie te ha querido como yo
|
| Sigue hablando así y seré feliz, y seré feliz
|
| Sí, sí, sí, no…
|
| Sí, no |