| Del polvo del corral aparece un caballo malo
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| De aire helado, más allá de la colina de la miseria
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| Silla de montar dolorida, de un rastro fantasma
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| Sus cascos están entonados, con un canto de muerte.
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| El resplandor solar mata, las glorias de la mañana
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| presagio no deseado, de los desiertos del infierno
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| El infierno cabalga al amanecer
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| el infierno está aquí
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| El infierno cabalga al amanecer
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| Las almas perdidas lloran
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| El pueblo se retira, no sea que los peligrosos
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| En a través de la ciudad, rastro de los perros del diablo
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| Entre miradas tórridas, de los enemigos invisibles
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| Desmontar el corcel, en el palacio del pecado
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| El miserable pistolero, cae al suelo
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| El espíritu del sueño vino y le ordenó dormir.
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| De la casa, vino Penelope Vines
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| «Soy Lucius Mortimer, de Ravens Catch»
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| El infierno cabalga al amanecer
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| el infierno está aquí
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| El infierno cabalga al amanecer
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| Las almas perdidas lloran
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| Ahora descansa tu cabeza
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| Sobre mis láminas de oro
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| Y cuando despiertes
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| Tus vientos rotos soplarán
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| En este balde de sangre
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| La diablura pasa como regla
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| En este balde de sangre
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| El ecualizador, habla de tontos
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| pasan las horas
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| Te levantas de la cuna exuberante
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| yo el halcon nocturno
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| Te traje aquí para reparar
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| En este balde de sangre
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| La diablura pasa como regla
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| En este balde de sangre
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| El ecualizador, habla de tontos
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| Extraño, puedo darte riqueza
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| Mis damas de línea, oigan hablar de minas secretas
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| Juntos podemos engañar, los que engañan
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| Un pueblo temeroso de Dios, más allá de la colina de la miseria
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| «¿Por qué debería yo, no tomar estas cosas solo?»
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| Por centavos morirás, no hay escapatoria
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| Ahora toma de mi vino, y placeres de mí
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| Y te mostraré el palacio del pecado |