| niño luciferino
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| Concédenos un paso seguro
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| En el descenso final
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| Vuelve los ojos de los ciegos, a los portales
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| Mirar a través de los siglos
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| Ahora ven su engaño interno
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| Todos se inclinarán, ante el poderoso paria
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| Se recibe la llamada del lobo
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| La palabra del Anticristo es para siempre
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| ¡El dios de tu casa es ahora el dios que sangra!
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| Suelos de despojo, recompensas en la suciedad
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| Sacos rancios de enfermedad arrancados de la tierra
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| Proceso y saqueo, carne desgarrada
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| ¡Arquitecto bastardo, vuélvete contra la madre!
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| He aquí la naturaleza más verdadera del alma
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| Inhala los éteres de los fantasmas eternos
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| Vuelve un mundo de sombras
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| Reinos de Carnage Burn
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| Salvajes y cerdos, en el caos subimos
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| ¡Salvajes y cerdos!
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| ¡Hacia el caos subimos!
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| Todos se inclinarán ante el poderoso paria
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| Se recibe la llamada del lobo
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| La palabra del Anticristo es para siempre
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| El dios de tu casa no es el dios que sangra
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| Oh hijo de Abacus llama a las tormentas
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| Y golpea el catalizador paralizante
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| Desenterrar los pilares del Edén
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| Del polvo de la cuenta
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| Consumir la tierra, en gran renacimiento
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| He aquí la naturaleza más verdadera del alma
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| Inhala los éteres de los fantasmas eternos
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| Vuelve un mundo de sombras
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| Reinos de Carnage Burn
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| Salvajes y cerdos, en el caos subimos
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| niño luciferino
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| Todos se inclinarán ante el poderoso paria
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| Se recibe la llamada del lobo
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| La palabra del Anticristo es para siempre
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| El dios de tu casa no es el dios que sangra |