| Levanté un muro a mi alrededor
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| Con mil piedras de miedo y con cal de rencor
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| Quedé prisionera y no puedo salir
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| De esta tumba que he tardado en construir
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| Ahora sé que ahí afuera hay algo más
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| ¿Cómo haré para alcanzar lo que me das?
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| Quiero abrir
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| Con tus palabras mis candados
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| Y dejarte entrar
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| Y sentir que descansar en ti no es malo
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| Me asusta, me cuesta, me alegra aceptar
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| Que no voy a ser una isla de sal
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| Salí un minuto y te vine a encontrar
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| Te colgué una señal de prohibido pasar
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| Con el tiempo tus ojos me vieron llorar
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| El demonio se ha cansado de ladrar
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| Y esta vez que a mi lado tú estás
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| ¿Cómo haré para alcanzar lo que me das?
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| Quiero abrir
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| Con tus palabras mis candados
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| Y dejarte entrar
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| Y sentir
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| Que descansar en ti no es malo
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| Me asusta, me cuesta, me alegra aceptar
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| Que no quiero ser una isla de sal
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| Es tiempo de vivir
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| Es hora de cambiar
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| Y de arrancar la oscuridad de mi
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| Y el muro al fin saltar
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| Quiero abrir
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| Con tus palabras mis candados
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| Y dejarte entrar
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| Y sentir
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| Que descansar en ti no es malo
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| Me asusta, me cuesta, me alegra aceptar
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| Que no voy a ser una isla de sal
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| Me asusta, me cuesta, me alegra aceptar
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| Que no voy a ser una isla de sal |