| ¿Y tú por qué esperabas?
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| Para decirme lo que ya nos hiere
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| El que no arriesga nada
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| No va al Inferno, ni va a los altares
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| Y fue nuestra distancia
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| Que cómplice de nuestra precauciones
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| Con su verdad tajante
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| Nos dividió así en dos direcciones
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| Perdona se hace algunos días
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| No he sabido contestarte
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| Tenía una escapatoria nueva
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| Y ganas de encontrarme
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| Y nadie ha dicho que me faltes siempre
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| A veces nieva improvisadamente
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| Y algunos ángulos del cielo no verán la luz jamás
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| Nadie ha dicho que sea indiferente
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| A la mirada que te vuelve ausente
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| Y al egoísmo de un recuerdo al que no puedo renunciar
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| Búscate un amigo
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| Que sea el refugio bajo la tormenta
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| Si lo que yo te debo
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| Es ser honesta, el resto ya no cuenta
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| Perdona se hace algunos días
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| No he sabido contestarte
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| El tren que lleva al aeropuerto
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| Me verá alejarte
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| Y nadie ha dicho que me faltes siempre
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| A veces nieva improvisadamente
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| Y algunos ángulos del cielo no verán la luz jamás
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| Nadie ha dicho que sea indiferente
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| A la mirada que te vuelve ausente
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| Y al egoísmo de un recuerdo al que no puedo renunciar
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| (Y nadie ha dicho) Y nadie ha dicho
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| (Y nadie ha dicho) Y nadie ha dicho
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| ¿Y quién te ha dicho que sea indiferente?
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| Lo que tuvimos fue tan importante
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| Nos quedaremos con lo bueno
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| Y será nuestra libertad
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| Perdona si te he confundido
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| También yo quiero renacer |