| Me está cegando el miedo que me atormenta
|
| Cada vez que pienso en no volverte a ver
|
| Si tú lo quieres volveré…
|
| A ser un ángel otra vez, otra vez…
|
| ¡Viviré!
|
| De los infiernos surgiré
|
| Como el alma que cayó
|
| Y ahora vuelve a renacer por ti…
|
| Eternidad…
|
| Que a este demonio no deja salir
|
| Encadenado en oscura prisión
|
| Y condenado por siempre a morir
|
| ¡Niégale!
|
| Que ahora sienta lo que yo viví…
|
| Que ahora sufra lo que yo sufrí…
|
| Quien te obligó a carecer de libertad
|
| No puede ser que te quiera más que yo
|
| Amarte tanto es para mí como abrazar el cielo y arder por dentro
|
| Esos secretos que jamás te atreverías a mostrar… ¡Dámelos!
|
| Que este demonio quiere ser fiero guardián y esclavo de cada caricia de tu
|
| tibia piel…
|
| Dale esperanzas a mi corazón
|
| Para andar el camino al perdón
|
| Si mi alma hace tiempo murió
|
| ¿Cómo puede quebrarla el dolor?
|
| Tengo miedo princesa otra vez…
|
| Quédate…
|
| Sé que te puedo confundir
|
| Que mis palabras solo son un resoplo de verdad…
|
| Es un demonio lo que ves
|
| Las alas me las arranqué
|
| Sin piedad…
|
| Hoy he venido junto a ti
|
| Cuando he sentido que tu luz
|
| Se apagaba…
|
| Por mi dejaste de soñar
|
| Niegas la vida por amar
|
| Princesa mía deja de llorar…
|
| No hay esperanzas en tu corazón
|
| Ya no existe el camino al perdón
|
| Si tu alma aún quisiera vivir
|
| Se ahogaría en un profundo dolor…
|
| ¿Tienes miedo princesa de mí?
|
| Gritan tus ojos pidiendo un por qué
|
| Y no existe ninguna una razón…
|
| Si esas lágrimas rasgan tu piel
|
| Que maldigan a quien me creo
|
| ¡El infierno te espera mujer!
|
| Duérmete… |