| Te quiero más de lo que piensas
|
| Más de lo que me doy cuenta
|
| Aunque en mis ojos sólo veas indiferencia
|
| Si no muestro cariño hacía ti es porque me cuesta
|
| Y sé que me arrepentiré el día en que te vayas
|
| Hace mucho ya que tiré la toalla
|
| Yo y mi cabeza loca, mis problemas
|
| Es un drama familiar esto de tener un hijo enfermo
|
| Y una gran putada serlo (te lo aseguro)
|
| No quiero que te mueras antes sin verme bien
|
| No quiero que te mueras pobre y rica de ilusiones
|
| Porque si eso sucede, te juro que atraco todos los bancos del mundo
|
| Y quemo los billetes en tu nombre
|
| Por el puto dinero que nos denegó ser libres
|
| Porque las reglas que seguimos, ¿quién las pone?
|
| ¿Toda la vida trabajando de qué coño sirve?
|
| Si luego el que nació rico va a vivir entre laureles
|
| Y mientras nosotros teniendo que poner el culo
|
| Hasta para pagar la tumba el puto día en que nos muramos
|
| No me hables de justicia, que ese chiste ya no me hace gracia…
|
| Por desgracia no tengo un humor tan negro
|
| Y los años pasan sin remordimientos
|
| Tan fríos como el corazón que porto |
| No voy a pedirle explicaciones al tiempo
|
| Ya me cansé de gritarle a sus oídos sordos
|
| Ya sólo queda una explanada de desesperanza
|
| Algún que otro recuerdo bueno
|
| O bueno, que no fue tan malo…
|
| Cuando la inocencia de la infancia aún conservaba veintiún gramos
|
| Pero esa luz se apagó como un gran faro
|
| Ya no me quedan ilusiones que me mientan
|
| Aunque un obstinado ápice de intento de esperanza
|
| Aún siga aferrándose con fuerzas
|
| Reflexiono, bebo y lloro…
|
| Cuando os vais de casa y me quedo solo
|
| Me quema por dentro analizar la vida…
|
| Me duele saber lo que nos depara
|
| Y si al menos el terreno fuera favorable
|
| Si tuviera el derecho a avergonzarme de quejarme
|
| Restaría dificultad navegar por tiempos fáciles
|
| Y no esta existencia plena de limitaciones
|
| Y no sé qué mas escribir…
|
| Esta mierda la compuse ebrio, así que… |