| Mis ojos están rojos como la sangre, pero pido uno más
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| Me dicen que me vaya y me señalan la puerta
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| Miro al frente, pero sé que terminaré en el suelo
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| La lluvia está helada mientras conduzco fuera de la ciudad
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| Rezo para que las cosas sean diferentes esta vez
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| Miro al cielo, pero sé que terminaré en el suelo
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| Escucha bebé, te lo diré de nuevo
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| Dondequiera que voy, me sigue el pecado
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| Lo siento ahora, nena, bueno, tengo que irme
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| Parece que donde quiera que esté, soy mi propio enemigo.
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| Dicen que puedes correr pero no esconderte de ti mismo
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| Pero mi pie está en el acelerador, a dónde voy, no puedo decir
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| Mis ojos en el camino, y mi cuerpo está febril como el infierno
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| Puedes gritar todo lo que quieras, no importa cuán fuerte
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| Golpéame hasta el suelo, nunca he estado orgulloso
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| Tomaré lo que tienes y desapareceré entre la multitud
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| Escucha bebé, te lo diré de nuevo
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| Dondequiera que voy, me sigue el pecado
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| Lo siento ahora, nena, bueno, tengo que irme
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| Parece que donde quiera que esté, soy mi propio enemigo.
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| Es el final de la línea, y no queda ningún lugar
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| Miro al cielo con una extraña petición
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| Ojalá estuviera muerto, y Dios mío, no protestó
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| Escucha bebé, te lo diré de nuevo
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| Dondequiera que voy, me sigue el pecado
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| Lo siento ahora, nena, bueno, tengo que irme
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| Parece que donde quiera que esté, soy mío
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| El enemigo es más fuerte que engañar a los amigos
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| Sé quién soy, diablos, sí, no puedo fingir
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| Lo siento, nena, he alcanzado un nuevo mínimo
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| Parece que donde quiera que esté, soy mi propio enemigo. |