Traducción de la letra de la canción Arbiters of the Apocalypse - Revocation
Información de la canción En esta página puedes leer la letra de la canción Arbiters of the Apocalypse de - Revocation. Canción del álbum Great Is Our Sin, en el género Fecha de lanzamiento: 21.07.2016 sello discográfico: Metal Blade Records Idioma de la canción: Inglés
Arbiters of the Apocalypse
(original)
Pestilence, herald of sickness
Exordium of our doom
Consuming both the old and the young
Precious innocents stillborn in the womb
The first of the plagues befallen man
This woeful curse brought forth by our own hands
Broken are the seals, commence the end times
Open the gates of destruction
Battles abound, on marches war
Hear the galloping hooves of the horsemen
Carnage divine, the four shall align
Apocalyptic judgement
A black shadow cast across the land
Feast your eyes on the scales of starvation
Famine devours all
Fulfilling this prophecy of deprivation
The arbiters of the apocalypse come to claim what they are owed
Now death reigns triumphant, no god will have mercy on our souls
Broken are the seals, commence the end times
Open the gates of destruction
Battles abound, on marches war
Hear the galloping hooves of the horsemen
Carnage divine, the four shall align
Apocalyptic judgement
(traducción)
Pestilencia, heraldo de enfermedad
Exordio de nuestra perdición
Consumir tanto a los viejos como a los jóvenes
Preciosos inocentes nacidos muertos en el útero
La primera de las plagas sobrevino al hombre
Esta lamentable maldición producida por nuestras propias manos
Rotos están los sellos, comienzan los últimos tiempos
Abre las puertas de la destrucción
Abundan las batallas, en las marchas la guerra
Escucha los cascos al galope de los jinetes
Carnicería divina, los cuatro se alinearán
Juicio apocalíptico
Una sombra negra proyectada sobre la tierra
Deleita tus ojos en la balanza del hambre
El hambre lo devora todo
Cumpliendo esta profecía de privación
Los árbitros del apocalipsis vienen a reclamar lo que se les debe
Ahora la muerte reina triunfante, ningún dios tendrá piedad de nuestras almas
Rotos están los sellos, comienzan los últimos tiempos