| Las mareas de octubre me inundaron de nuevo
|
| Como un coro de susurros que despierta en mi mientras llega la oscuridad
|
| Año tras año, construyendo mis ataúdes negros bajo las hojas que caen
|
| Con clavos oxidados, entre los árboles oxidados
|
| Y no puedo ocultar
|
| ¡Estos carros de llamas y sombras que iluminan la noche, no puedo ocultarlos!
|
| Estos pensamientos que rompieron el silencio, como un trueno en mi mente
|
| Mis manos de demonios y palabras de santos
|
| Al final todos recordarán
|
| Mientras cabalgo esta locura y arrastro estos ataúdes
|
| Estos ataúdes de noviembre
|
| Como un eco en este valle que camino, canto la debilidad
|
| Como una catedral de almas tan perdidas, mi corazón siempre me recuerda
|
| De esos ojos penetrantes como diamantes, como ascuas agonizantes en la noche
|
| Cuando me acuesto con mis fantasmas, que me arrastran lejos de la luz
|
| ¡Estos carros de llamas y sombras que iluminan la noche, no puedo ocultarlos!
|
| Estos pensamientos que rompieron el silencio, como un trueno en mi mente
|
| Mis manos de demonios y palabras de santos
|
| Al final todos recordarán
|
| Mientras cabalgo esta locura y arrastro estos ataúdes
|
| Estos ataúdes de noviembre
|
| Gotas de lluvia en mi tumba poco profunda, donde escucho quieto y en silencio
|
| Asustado de respirar y despertar esos pensamientos
|
| Para despertar la maldición, yo otra vez
|
| Estos ataúdes en el bosque
|
| Estos santuarios de madera del mundo
|
| No puedo esconderme más, de esta oscuridad que se avecina
|
| Esta temporada de matar de la mente
|
| Esta temporada de matar de la mente
|
| La oscuridad que enciende los fuegos en mis ojos
|
| Es la luz que me guía a través de la noche
|
| Construyo estos muros para salvarlos
|
| Esta noche cuento estos ataúdes, cinco ataúdes abiertos de par en par |