| Portador de almas guíame
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| Por encima de esta vida sin sentido
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| Por encima del sauce y los árboles zancudos
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| Sobre los horrores percibidos, sobre las creencias cegadoras
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| Para encontrar mi hora de vigilia
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| Sin jaula y libre
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| Las alas de cuervo me llevan adelante
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| Para sentir las briznas de hierba una vez más
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| que en vida no supo crecer
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| Sostén las flores que se marchitaron de dolor
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| Sin aliento, abrazado
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| En espinas de hiedra sobre la carretilla
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| El camino continúa
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| Más allá de la corriente y la estrella errante
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| Bajo montañas de viejo décit
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| Sobre semillas blancas sembradas en invierno
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| Bnt, distorsionado, retorcido y viejo
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| Conducido a través de caminos sin salida hasta que tengamos frío
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| Aunque algunos aguanten y busquen un despertar
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| Como pájaros enjaulados anhelan jardines perfumados en primavera
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| Para romper con el delirio
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| Para abrir los ojos, aunque tarde sea la hora
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| Como de un sueño, despierta su alma
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| Los muertos se mueven rápido y en silencio
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| Sobre grandes mares áridos
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| Solo los muertos pueden verlos.
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| Retratos de la vida
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| Grises pero vibrantes son
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| Sin aliento pero lleno de vida
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| han llegado a la cima
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| Y su estela es completa
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| Las alas de cuervo me llevan adelante
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| Para sentir las briznas de hierba una vez más
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| que en vida no supo crecer
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| Sostén las flores que se marchitaron de dolor
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| Sin aliento, abrazado
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| En espinas de hiedra sobre la carretilla
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| El sueño, la ilusión de la vida
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| Que se ha ido más allá de su tiempo
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| Mis ojos se miran para ver
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| Mi mente ha sido liberada
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| El destino final está sellado porque no estoy cegado
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| ¡Y mi velatorio está completo! |