| «Con ojos de tonto», dijo
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| «Ves el estado en el que te encuentras—
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| Y todavía tropiezas con tu estúpida vida
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| Todavía te ríes y sonríes
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| Vagabundo en un camino sinuoso
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| Eso solo te lleva hacia abajo
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| Ciego a los peligros y la consternación
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| Que borre la sonrisa inocente
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| De la cara de un payaso que ríe.»
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| «Imbécil, estás actuando como un tonto otra vez
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| En un mundo de ladrones listos para atropellarte
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| Imbécil, están esperando hasta que cometas el primer error
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| Y lo vas a conseguir —
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| Por eso siempre te llamaré imbécil.»
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| «No siempre fuiste un hechicero»,
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| El Guasón entonces respondió.
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| «Me parece que lo aprendiste en el camino
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| Vives de trucos y mentiras
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| De pie en tu túnica de malabarista
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| No parece haber razón por la cual
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| Destellando tus ojos y lanzando hechizos
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| Con velas y letreros y campanas mágicas
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| Oh, el tonto eres tú, no yo.»
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| «Imbécil, puedes llamarme así si sientes la necesidad
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| Pero la vida es corta y la vivo mientras puedo
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| Si llueve, me mojo, pero con el sol estaré seco
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| Eres tú el tonto
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| Solo porque me río no me llames imbécil
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| «Los dos tenemos razón» dijo el hechicero
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| «Y los dos nos equivocamos
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| Porque aunque caminamos por este camino, no sabemos a dónde conduce
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| solo sabemos que es larga
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| Tienes algo que aprender de mí
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| Y puedo aprender de ti -
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| Tú con tus bromas y tus planes simples
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| Y yo con mis trucos y juegos de manos
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| Juntos podríamos salir adelante.»
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| «Imbéciles, vamos bailando por un camino oscuro
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| Aunque las estrellas están fuera, ninguno de nosotros sabe el camino
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| Imbéciles delante de nosotros y millones más detrás
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| Y estamos riendo y sonriendo
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| Por eso digo que todos somos Imbéciles.» |