| Maldiga las lenguas miserables de los mentirosos
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| Con palabras huecas cayendo de sus bocas
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| Desesperado por aferrarse a la grandeza
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| Arrastrándose dentro de mi cabeza
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| Dejando solo heridas de arma blanca en su camino
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| Los corazones que laten están rotos
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| Marchito en el viento
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| Sin refugio de esta tormenta
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| Comiendo por dentro
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| Dañado por la fuerza
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| La presión está aumentando ahora
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| Cuando todo es despojado
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| Y descubres que te estás desangrando
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| Me arrancaría los ojos solo para dormir
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| Entregarme a la liberación eterna
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| Con la hoja del segador contra mi garganta
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| ¿Qué he hecho?
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| Sin piedad, sin esperanza
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| Hipnotizado por el rastro de sangre
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| Untado en las paredes, una vida deshecha
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| Este monumento de miseria lo guardo
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| Enganchado a máquinas para crear un pulso
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| Otra prueba de que Dios es falso
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| Una criatura despierta del sueño infernal
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| Maldiga las lenguas miserables del mentiroso
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| Con palabras huecas cayendo de sus bocas
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| No puedo escuchar una sola palabra de lo que dicen
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| Entidad sedienta de sangre
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| retorciéndose en el impacto de su renacimiento
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| Anomalía profana
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| Infligiendo carnicería sobre la Tierra
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| Ojos abiertos, rojo deslumbrante
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| Este es el final, este es el final
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| Con un solo movimiento, girando
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| Le quita la cabeza
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| Cuerpos eviscerados y destrozados apilados
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| Sus entrañas vaciadas por todo el suelo
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| Un nivel de violencia que no se puede negar
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| Los sabuesos del infierno han sido liberados
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| En la carne de millones se deleitarán
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| Trae la noche eterna, el infierno eterno |