| No puedes esconderte de una gracia ya percibida
|
| Esa es una gracia feroz de hecho
|
| Y no puedes esconder un árbol que está creciendo
|
| Estirándose valientemente por las estrellas
|
| Los ángeles lloran mientras cuentan tus cicatrices
|
| Estos ríos de sangre
|
| Campos quemados para preguntar
|
| Lamento de la vida: Una canción de amor
|
| Todos compartimos nuestras penas
|
| En luz suspendida
|
| Sonriendo al sol siempre moribundo
|
| Los copos de nieve se están derritiendo
|
| En la parte superior de tus ojos
|
| Derramando las estrellas del cielo
|
| Las huellas que dejamos
|
| Casi enterrado ahora
|
| Este es un lugar hermoso
|
| Aquí Cassiel se casó en invierno
|
| Para que el hombre pueda afligirse
|
| Para que el hombre pudiera ver
|
| Estos árboles son oscuros y viejos.
|
| En soledad unificada
|
| Lamiendo el suelo, saboreando lo áspero
|
| Viento frío, para que el hombre pudiera respirar
|
| No hay mascarada en tu silencio
|
| Solo páginas llenas de invierno
|
| Las semillas de la ascensión se esconden
|
| empapemos las horas
|
| Estos páramos del anochecer
|
| Océanos sangrados y estériles
|
| Lamento de la vida: Una canción de amor
|
| La única muerte despertada
|
| Una trascendencia del miedo
|
| Nos guarda del arrebatamiento de uno
|
| Y la sangre de la esfera
|
| Les vació la boca
|
| ahogando el mundo
|
| Martíllame como pilares
|
| Velado desde la creación inmutable
|
| Remendar los agujeros y las grietas
|
| Apretando la cuerda alrededor de sus cuellos
|
| Y vemos a la humanidad criando sin rumbo fijo
|
| sangrando desesperadamente
|
| Borrándote, borrándome de aquí
|
| Tan cansado, tan cansado
|
| Necesito sentir el azul helado
|
| déjame aquí
|
| Deja que la llegada de la primavera
|
| Llévame de vuelta a la tierra
|
| déjame aquí |