| Tres ruedas, nueve vidas
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| Platos preparados, día a día
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| Pongo mi mano, no hay necesidad de gritar
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| Voy a ser verde y público hoy
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| Encontrar todos los huecos en esta trampa negra y amarilla
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| Con el aliento de la ciudad soplando en mi cabello
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| No me despidas, llego tarde, culpa a mi destino
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| Esta vida, esta vida es tan injusta
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| Todavía tengo que pagar la tarifa del automóvil
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| Dinero para quemar en una velada poco profunda
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| Tengo que sacar las ruedas viejas de las cubiertas esta noche
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| Pero los enchufes están disparados, y todo lo que tengo
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| Es solo una oportunidad con ella para hacerlo bien
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| Llamé a un taxista que no se presentó, solo me puso de mal humor
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| Todos vestidos y a nadie le importa
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| Ella no lo trajo, con mi estafa de tres ruedas
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| Esta vida, esta vida es tan injusta
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| Todavía tengo que pagar la tarifa del automóvil
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| Metro Mele uno y medio!
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| Así que aquí estoy, perdido y solo
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| En un atajo, descapotable mordido por cucarachas
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| Aire muerto en la celda, esto es una fiesta, una fiesta del infierno
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| Así que le digo al hombre «detente y pregunta por el camino»
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| Tres o cuatro caballeros, almas amables todos
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| Poner sus manos en el vehículo y poner un susto
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| Me sentí aliviado, mis tarjetas y efectivo llamaron,
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| Esta vida, esta vida es tan injusta
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| Todavía tengo que pagar la tarifa del automóvil
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| Metro Mele uno y medio! |