| Así que el joven procedió
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| Para subir las escaleras
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| Con una vela que sostuvo en la oscuridad
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| Hasta el segundo piso
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| Y luego entrando en el pasillo.
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| Su propia sombra en las paredes
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| Empujó levemente la puerta de la habitación.
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| Donde el anciano yacía para descansar
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| El Viejo: «Dime, tú sueñas cosas bonitas
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| a veces, ¿no?»
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| El Joven: «¡Claro que sueño!»
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| El Viejo: «Y tú sí crees en los sueños…»
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| El Joven: «Claro que sí. |
| Todos soñamos…»
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| Una multitud de niños: «¡Lo hacemos, lo hacemos todo el tiempo!»
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| Ay, dime
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| Cuéntame una historia de amor
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| ¿Me contarías una historia?
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| Ay, dime
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| Cuéntame una historia de sueños
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| De sueños que se han ido para siempre
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| Ay, dime
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| Cuéntame una historia de amor
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| ¿Me contarías una historia?
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| Ay, dime
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| Cuéntame una historia de sueños
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| De sueños desaparecidos
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| Y en el centro de la pequeña habitación
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| Cubierto por las sábanas
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| El anciano con un brillo en los ojos
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| Hizo un gesto con la mano
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| Entonces, acercándose a la cama grande
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| Con los ojos bien despiertos
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| El niño extendió la mano
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| Una mano de cien años
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| El Viejo: «Dime, tú sueñas cosas bonitas
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| a veces, ¿no?»
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| El Joven: «¡Claro que sueño!»
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| El Viejo: «Y tú sí crees en los sueños…»
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| El Joven: «Claro que sí. |
| Todos soñamos…»
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| Una multitud de niños: «¡Lo hacemos, lo hacemos todo el tiempo!»
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| Ay, dime
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| Cuéntame una historia de amor
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| ¿Me contarías una historia de…
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| Ay, dime
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| Cuéntame una historia de sueños
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| De sueños que se han ido para siempre
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| Ay, dime
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| Cuéntame una historia de amor
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| ¿Me contarías una historia?
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| Ay, dime
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| De sueños desaparecidos
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| De sueños que se han ido para siempre
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| ¿Me dirías, oh, dime?
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| Dígame
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| Cuéntame una historia de sueños
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| De sueños desaparecidos |